Archivo de 21 septiembre 2010

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¡Por favor, desnúdeme señor Facebook!

septiembre 21, 2010

No entiendo titulares con el de esta noticia, no comprendo que se fuercen desde las trincheras periodísticas tanto las situaciones hasta hacer aparecer lo que es un debate lógico, como una maniobra satánico-empresarial para desnudar a la totalidad de los internautas y poner al aire sus “vergüenzas” privadas. Sé que el histerismo digital vende lo suyo, y que estar todo el dia cacareando cosas como la defensa de la neutralidad de la red tal vez sean necesarias para protegerla (aunque miren, mientras la cacareábamos nos han robado el espectro liberado por la llegada de la TDT y nungún gurú ha dicho ni piu).

Pero yendo a lo que íbamos: Si las empresas como Facebook y Google quieren parar a la UE los pies en su desquiciada e hiperpuritana defensa de la privacidad de los ciudadanos en Internet, es porque el modelo de negocio establecido se basa en experiencia de usuario a cambio de datos. Yo te dejo que me uses gratis, pero tu me enseñas lo tuyo. La cosa se parece mucho a un intercambio sexual genérico ¿no? Tal vez eso explique el celo protestante de países como Alemania, Noruega o Suecia por proteger una intimidad que sus usuarios no les han pedido que protejan.

Los usuarios quieren eficacia en los servicios, no la protección y las leyes rancias de unas estructuras de gobierno desfasadas, obsoletas y sospechosamente plutocráticas. No, la UE no defiende la integridad privada de sus ciudadanos, sino la suya propia, su existencia, que el fenómeno Internet creen que amenaza. No nos defienden, se defienden para perpetuar su sistema aristócrata-burocrático.

Yo quiero que Facebook o Twitter o Google acumule datos sobre mí si eso le sirve para ofrecerme buenos servicios, buenas ofertas, buenas búsquedas, buenos contactos… Quiero que desnuden mis intimidades digitales, que ya decidiré yo cuáles lo son y cuáles no. Somos mayorcitos, señora comisaria Kroes; ya decidiremos nosotros lo que enseñamos.

Otra cosa es que haya un montón de cerebros de mosquito en Facebook o en los foros, poniendo al aire datos que no exhibirían fuera de la Red. Nadie grita en la calle a pleno pulmón “soy un fascista”. Pero vayan ustedes a los grupos de Facebook como “Daría mi vida por España” o “España para los españoles”, para ver quién los sucribe con nombres y apellidos. Bien, es su problema. Como el del tipo que hizo un check-in de Foursquare sobre el hotel donde estaba pasando la noche y unos desaprensivos le gastaron una broma pesada. Serían muy desaprensivos, pero él también fue muy poco juicioso.

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Twitter ante el dilema

septiembre 15, 2010

“Ser o no ser, he ahí la cuestión”, recitaba el principe Hamlet ante una calavera reflexionando sobre el sentido de la propia existencia. El dilema vital de seguir siendo quién uno es, y ha sido, o evolucionar hacia otras formas de comportamiento se presenta en la vida de todos los humanos… y también en sus negocios. Tal parece ser el caso de Twitter ante su cambio de diseño.

Se trata de la empresa más fascinante junto a Facebook de los últimos cinco años. Incluso se diría que más fascinante que Facebook a tenor del éxito conseguido con su más que precaria sofistificación.

Precisamente esta aparente falta de complejidad ha sido la clave de su éxito, ya que millones de usuarios han adoptado Twitter para los más variados usos comunicativos, personalizando el servicio a su gusto sin el menor problema. La clave de Twitter es que sirve muy bien para lo que sirve y nada más. Es un puente entre usuarios por el que éstos hacen circular todo tipo de información y contenidos. En cierto sentido es una Internet a escala dentro de la gran Internet.

Y que nadie se lleve a engaño, Twitter gana un dinero importante, es un negocio de éxito, y si no que se lo pregunten a Google y Bing, que le pagan 25 millones de dólares al año por indizar los twetts de sus usuarios. (Otra cosa es que estos buscadores indicen bien o mal, que lo están haciendo fatal).

Tal vez los fundadores de Twitter deseen explorar otras formas de hacer dinero; tal vez estén preocupados porque una porción importante de los tweets no surgen de la página oficial e incluso siquiera se leen en ésta. Tal vez quieran adaptarse a los nuevos formatos como el iPad y las futuras tabletas que es posible que salgan por navidad. Quién sabe…

Sea como fuere no se comprende mucho el nuevo diseño de Twitter desde la perspectiva de su usabilidad.

Da la sensación de que el servicio quiere parecerse más a Facebook, ser más gráfico y tal vez aumentar el tiempo de residencia de los usuarios en el site. Es cierto que la posibilidad de visionar fotografías y vídeos en la página es un buen avance, pero ya existían numerosos servicios que lo permitían, como Twitter Power, Seesmic, etc. Servicios adoptados por la gente, que los conoce y usa con gusto. ¿Qué sucederá con ellos? Se habla de una posible inhabilitación una vez entre en funcionamiento el nuevo diseño. No parece buena política de empresa fastidiar las herramientas que emplean tus usuarios…

En resumen, la impresión que trasmite el nuevo diseño es que Twitter quiere que miremos más los espacios ahora en blanco (en verde) y menos los tweets; que nos fijemos en el resto de la página en definitiva: como si nos interesara. ¿Qué colocarán allí? La primera respuesta que acude a la mente es “publicidad”.

Si esa es la intención, seguramente estemos ante el fin de una herramienta útil, que ha pervertido el objetivo para el que fue concebida, y el dilema de Twitter se resolverá, me temo, de una manera muy shakespeariana, con traición y muerte.

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Canción triste de Nokia

septiembre 14, 2010

Hace sólo cinco años Nokia era la reina absoluta del mercado de los teléfonos móviles, con una diferencia abismal con el resto de sus competidores. Y no sólo eso: symbian, el sistema operativo con que funcionan los teléfonos de Nokia, era de largo el más desarrollado y completo de cuantos había. De hecho cuando se hablaba de posibles virus informáticos en móviles, siempre se hipotetizaba sobre la base de un Nokia, pues era Symbian era el único SO lo bastante complejo como para soportar un virus.

Un lustro después, la multinacional finlandesa ha pasado a formar parte del elenco de empresas que camina lentamente hacia el desguace, junto con Yahoo! y otros dinosaurios superados por la velocidad de los cambios en la era digital.

Tal vez no haya que ser tan duro. Nokia sigue siendo la líder mundial en la fabricación de móviles en números absolutos, tanto en unidades vendidas como en facturación. Sin embargo, el futuro no les pertenece y lo saben. Los Nokia tienen fama de buenos teléfonos y lo son sin duda, tal vez los más sólidos. ¿Cuál es el problema entonces? Al parecer, el quid está en que son tan sólidos como limitados. Por utilizar una metáfora, serían los teléfonos que la Unión Soviética fabricaría si el comunismo hubiera triunfado y hoy estuviera aún vigente.

Se pueden abordar las limitaciones de los móviles de Nokia por diferentes flancos. El primero sería el coyuntural: Nokia vende más móviles de gama media y baja que nadie (esos que NO se conectan a la red de datos) y por lo tanto se ve obligada a centrar sus esfuerzos en cuidar su negocio, hurtando posibles inversiones en innovación para seguir alimentando la caldera del teléfono que-solo-sirve-para-llamar-por-teléfono. Así, el presente puede seguir siendo suyo, pero el aciago futuro cada día se acerca más y ellos todavía no han dado con la tecla para poder competir con los actuales reyes de la gama alta: iPhone y Blackberry.

El segundo flanco es el de las limitaciones de hardware. Los “smartphones” de Nokia (esos que SI se conectan a la red de datos) tienen “un no sé qué” de tanque del ejército rojo que echan para atrás a muchos de los usuarios que marcan tendencia. En una ocasión un colega trató de convencerme de que su N98 era una máquina tan válida y elegante como mis teléfonos (BB Bold e iPhone), y para ello me mostró el proceso para acceder a Internet, en concreto a la página de Google. Por cortesía le concedí que era cierto “que se podía”, pero no pude evitar la comparación mental con mi iPhone. Y ganó este último por goleada. Usar un Nokia requiere esfuerzo y concentración, algo totalmente contrario a las máximas de la experiencia de usuario. Se me puede rebatir que los componentes de un Nokia son de primerísima calidad, e incluso que el N8 lleva una cámara de 12 megapíxeles de resolución y lentes Carl Zeiss. De acuerdo. Pero bueno, si eso es de lo único que puede presumir un “smartphone” mal vamos…

El tercer flanco refiere al sistema operativo Symbian, que fue rey absoluto de los SO móviles y hoy es un zombie que deambula en su condición de software oficial de Nokia con un notable tufillo a desauciado. La empresa ya ha desarrollado MeeGo, el que se suponía que iba a ser el sustituto de Symbian, entre otras cosas porque puede trabajar con chips de mayor potencia y acepta arquitecturas más complejas que este último, pero de momento parece que prefieren guardarlo en el cajón de los desarrollos olvidados. ¿Por qué? Los prototipos fabricados con MeeGo tuvieron buena respuesta. O eso se dijo se (se habla de un problema de patentes, pero a saber…). Mientras tanto Symbian sigue allí, acogiendo nuevos desarrollos a los que puede dar asistencia con justeza y que a su vez parecen autolimitarse para no poner al sistema en un compromiso.

El cuarto flanco sería el del desarrollo de comunidad social y contenidos en nube con OVI, así como los mapas y bla bla bla…

En estas condiciones ha llegado el foro Nokia World esta semana a Londres. Las noticias de salidas y entradas en la dirección de la compañía se suceden de un modo incontrolado, dando un triste espectáculo y una sensación no menos patética de final de una era. El nuevo CEO, ante el cabreo a cara descubierta de muchos de los actuales directivos, será Stephen Elop, procedente de Microsoft. Sustituirá en el cargo a Olli-Pekka Kallasvuo a partir del 21 de septiembre, que se va de la empresa llevándose un buen pellizco.

Tal vez este cambio dé resultado y Nokia por fin se posicione en el mercado de los “smartphones” junto a Apple, HTC o Blackberry entre algunos otros. El futuro está ahí, pero no lo estará siempre. Si llega demasiado tarde, Nokia será historia en cinco años.

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La disputada banda de los 900 Mhz

septiembre 9, 2010

900 Mhz es algo más que una frecuencia del espectro electromagnético: es la franja más querida y ambicionada del espacio de ondas que dejó libre el fin de la televisión analógica, y que oscila entre los 300 megahercios y los 2,5 gigahercios.

En realidad se trata de un rango de frecuencias relativamente pequeño pero con características muy especiales. Para empezar no está tan saturado como sí lo están las ondas de rangos inferiores, que compiten tanto con las ondas de radio como con las de la TDT. La franja de los 900 está relativamente libre y accesible para desarrollar servicios inalámbricos sobre ella.

Por si fuera poco, que ya es mucho en la era de las “telecos”, esta franja de onda larga presenta unas condiciones deliciosas para todo tipo de servicios remotos y sin cables. Sortea bien los accidentes orográficos y las perturbaciones atmosféricas, y su cobertura es amplia y extensa. En otras palabras, con una sola antena se cubre un vasto territorio. No en vano, fue una de las frecuencias utilizadas cuando en los ochenta se desarrolló la red de telefonía móvil rural en zonas de difícil acceso, el conocido TRAC.

Foto: Montuno

Son tales sus ventajas, ya comprobadas con TRAC, que las operadoras de telefonía consideran que los 900 mhz es el rango idóneo para el desarrollo de la internet móvil rural, que en muchas zonas de España será la única internet que haya, ya que hasta la fecha no ha llegado nada, y menos el ADSL. Pero sobre todas sus ventajas hay en especial una que convence definitivamente a los operadores: permite ofrecer servicios 3G con bastantes menos antenas por Km cuadrado, para una misma cobertura, que otros rangos de frecuencias. En otras palabras, sale sensiblemente más barata.

Precisamente por estos bajos costes de despliegue, el ministerio tenía en principio pensado que la banda de los 900 fuese destinada a usos ciudadanos y públicos (comarcales, municipales, vecinales, etc.), ya que las inversiones factibles iban a ser por defecto menos poderosas. Era, y es, una manera de compensar que el grueso del espectro liberado por la TV analógica, de propiedad pública, sea revendido como el pescado en una lonja sin contar con la consulta de los ciudadanos.

Y así andan, de momento, las cosas a seis meses de la desaparición total de la tele “clásica”: las frecuencias liberadas (el llamado “dividendo digital”) no ha sido reasignado y las operadoras se niegan a desarrollar la red rural en la frecuencia que en principio les tiene preparada el Gobierno, los 2,5 gigahercios. La razón es clara: la onda es más corta y por tanto se precisan más antenas para cubrir el mismo territorio, lo que dispara los costes. ¿Se pondrán de acuerdo? ¿Acabarán los usos ciudadanos una vez más relegados al cubo de la basura de las buenas intenciones?

Vodafone ya ha lanzado un globo sonda para presionar al Gobierno asegurando que tiene todo listo para comenzar el despliegue de su red de acceso a internet por móvil en el rural a 900 megahercios, y sólo espera el permiso oficial para darle al botón de “activar”. Por supuesto, lo que no cuenta es por qué le interesa tanto llevar a cabo este despliegue. ¿Puede ser porque el ministerio de Industria dará ayudas millonarias a las empresas que colaboren en el despliegue del acceso web como servicio universal, una de sus promesas estrella de este año?

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Diez razones en favor de Spotify y en contra de iTunes y su red musical

septiembre 3, 2010

1- Como reproductor de música de escritorio, Spotify ofrece mayor calidad de sonido que iTunes (comprobado empíricamente).

2- En Spotify la música te la descargas sólo si no tienes conexión a la red (¿quién no la tiene hoy en día?) y el grueso del contenido va en straming. En iTunes tienes que andar manejando ingentes cantidades de archivos que has comprado o ripeado de tu colección de CD’s.

3- En Spotify pagas 10 euros una vez al mes por el acceso a todos los contenidos musicales imaginables. En iTunes te pasas la vida pagando por cada pequeño archivo al que quieres acceder.

4- En Spotify puedes descargarte canciones al móvil de modo inalámbrico si compartes la wifi con tu ordenador. En iTunes necesitas un cable aunque compartas la wifi con tu ordenador.

5- iTunes tiene la mala costumbre de intentar monopolizar los recursos de tu ordenador, mientras que Spotify se activa discretamente y no molesta.

6- En Spotify si tienes algo de curiosidad, descubres música nueva, pero en iTunes sólo descubres los archivos olvidados de tu disco duro.

7- La red social de Spotify ha sido un rotundo fracaso, y la de iTunes también lo será. La diferencia estriba en que la primera no se anunció a bombo y platillo, mientras que la segunda parece que se vaya a comer el mundo.

8- El color de Spotify es el verde (esperanza) mientras que el de iTunes es el azul (tristeza).

9- Al frente de iTunes está un señor llamado Steve que empieza a resultar demasiado parecido a otro señor llamado Bill. No tengo ni idea de quien está al frente de Spotify y eso me gusta.

10- En iTunes necesitas un buen espacio en el disco duro para guardar tus canciones (al menos eso ocurre con todo melómano que se precie), pero en Spotify te basta con una mínima conexión a la red.

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Google, la tele e internet

septiembre 3, 2010

Parece un matrimonio fácil el de Google y la televisión, pero se resite la última cuando el primero le pide la mano. La culpa, dicen los que saben de esto (y tienen razón), la tienen los dueños del contenido televisivo, que todavía no han perdido suficiente dinero como para entregarse a las perfidias de Google y su negocio de publicidad contextual (en el que, como sabemos, sólo gana dinero el buscador).

Sea como fuere, el problema se encuentra en el acceso al contenido televisivo. No es bastante con que todo el material existente esté disponible desde la pantalla del televisor; es necesario ver las mismas series de éxito que pueden encontrarse en las principales cadenas. La lógica apunta a que éstas, que viven de la publicidad impuesta entre programa y programa, no ven claro el modelo de negocio en un formato que no conllevaría imposición horaria, además de que (supongo) consideran que su material en la Red sería altamente pirateable (apuesto a que sí).

En tal estado de cosas, Fox y Disney le han dado una oportunidad a Apple TV, dejándole comercializar sus contenidos en iTunes, aunque no lo vean demasiado claro, sobre todo Fox. En principio son las productoras más potentes, y por lo tanto las que pueden arriesgarse. Por su parte Google, que es de quien se ocupa esta entrada, es más ambicioso y quiere alcanzar la mezcla total. Pero no consta que haya llegado a ningún acuerdo concreto con cadenas, aunque sí con fabricantes de hardware para crear una “caja de mezclas” broadcast-broadband (televisión-banda ancha). Nuevos televisores Sony integrarán Google TV y Samsung fabricará los “set top boxes” (léase sintonizadores) para los televisores antiguos.

Lo que nadie ha apuntado es la posibilidad de que Google invierta en promocionar a productoras independientes de series y programas, e incluso cree su propia productora. ¿Por qué no? Al fin y al cabo, parece verosímil que el público internauta no sea precisamente muy fan de Belén Esteban. Si la motaña no va a Mahoma…

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Dos noticias y un twitteo (noticia) de hoy

septiembre 2, 2010

Las noticias:

Telefónica niega que vaya a cobrar más a los que más descargan

Movistar aumentará la velocidad del ADSL de 6 megas a 10 sin coste

Es decir, Telefónica no sólo no va a piolar las tarifas planas de ADSL sino que las va a mejorar en condiciones, al menos en España. ¿No estaban las redes al límite de su capacidad de carga, al borde del colapso?

El twitteo destacado es éste de @uriondo:

Industria presentará su propuesta concreta sobre el espectro a partir del 21 de septiembre” #UIMP

Así que esas tenemos… ¿Habrá habido acuerdo? ¿Cuál será el destino final del espectro analógico libre, esas ondas que ha dejado libres la antigua televisión de tubo y que codician las operadoras de telefonía móvil?

Tanto si han pactado como si todavía están negociando, por favor, señores del sector “telecos”, la próxima vez griten menos y compórtense con más educación cuando “dialoguen” con el Gobierno. Guárdense los modales carcelarios cuando haya usuarios delante.



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(To be or not to be) Tarifa plana

septiembre 1, 2010

Parece que el nuevo curso comienza caliente con esta especie de “Regent’s park speakers corner” en que se ha convertido el foro de la UIMP, y en el que todos los operadores de telecomunicaciones se han apuntado a gritar sus diatribas contra los “heavy users” de la Red, el gobierno, el mundo en general y sobre todo contra las tarifas planas que ellos instauraron antaño y de las que ahora dicen abominar. Así, lo que empezó como un alegato en favor de la sostenibilidad de las redes móviles (Telefonica dice que no aguantan, pero no da datos) y en contra de las tarifas ilimitadas en el sector, ha acabado contagiando a la Internet fija, la vieja ADSL. Ahora resulta que por no aguantar, no aguanta el tráfico ni la fibra óptica que ha estado ultimamente intalando Telefónica en ciudades como Barcelona o Madrid. O eso dice Francisco Román, consejero delegado de Vodafone España.

En el fondo del debate puede que esté el ganar más dinero a costa de menor inversión, es decir, “si limitamos el tráfico de los usuarios evitaremos el peligro (nada inminente) de colapso de las redes y tendremos que invertir menos (y más tarde) en nuevas tecnologías que amplien el ancho de banda, a la vez que seguimos cobrando o incluso cobramos más”. Pero frente a este razonamiento se oponen varias realidades de mercado. Una de ellas es que asustando a los internautas del modo en que lo están haciendo no alentan precisamente el consumo de bits, que es de lo que viven estas empresas, al contrario. De momento, la única experiencia reciente de supresión de las tarifas planas es la que aplicó Time Warner el año pasado en estados Unidos y que acabó por retirar ante la fuga masiva de usuarios a otros ISP (proveedores de acceso).

Otra razón de peso para creer que las amenazas de los proveedores son más ladinas de lo que aparentan es el hecho de que la limitación de consumo, o el pago por consumo, en fijo va en contra de la creación de una economía on line. Servicios como Spotify, iTunes, Amazon, la futurible Google Tv, etc., tienen mucho que perder con tales limitaciones. Al usuario le basta con consumir menos ancho para cuadrar su economía, y tal como señala con gran inteligencia Javier Canderia en su especial de barrapunto, de hecho muchos internautas se sorprenderían a final de mes al ver que su factura es menor con una tarifa por consumo que con su antigua tarifa plana. En cambio, las empresas que operan en la Red se verían seriamente afectadas, cuando no dañadas irreversiblemente, si a los ISP les diera por cobrar peajes por el uso de Internet, por más racional que esta modalidad pueda resultar para muchos consumidores. E incluso más justa si se acepta la leyenda urbana de que el 85% subvenciona al 15% que consume en exceso.

¿Tiene sentido ir encontra del crecimiento económico en la Red, precisamente en la Era de Internet? Puede pensarse que sí, si lo que buscas es extorsionar a las empresas que están teniendo éxito para que te den un porcentaje de sus beneficios. Al fin y al cabo el proveedor se considera el dueño de los caminos, y ve cómo otros se forran comerciando en sus lindes mientras él se limita a cobrar a uno de los negociantes un peaje que considera pequeño y a la vez se ve forzado a mantener el firme en perfecto estado. Pero a la larga este argumento se antoja como absurdo. ¿Por qué actuar como Al Capone cuando se puede ir por la vida de Bill Gates o de Steve Jobs? Los ISP tienen el dinero suficiente para competir en condiciones de igualdad con los servicios más populares de la Red, comprar parte de ellos o desarrollar los suyos propios. ¿Acaso Telefónica no es la dueña de Terra (un negocio muy rentable en Latinoamérica), y de otras iniciativas como Pixbox o Imagenio? Puede aducirse que lo que quieren es desarrollar sus negocios mientras gravan los de los demás, pero eso más que atentar contra la neutralidad de la Red (que también) sería pasarse la libre competencia por el forro, cosa que ningún gobierno cabal permitiría.

Hay un tema de fondo que casi nadie saca a relucir, y es que Internet tal como está dimensionada hoy se antoja limitada para los usos del futuro. En este sentido puede concederse cierta veracidad a las acusaciones de los proveedores de que por este camino no se va a ningún sitio, pero más que por peligro de colapso, por alto riesgo de aburrimiento. Los anchos de banda actuales se antojan cada vez más limitados para la multitud de servicios que están apareciendo, y que no llegan a alcanzar el éxito precisamente por falta de un ancho de banda adecuado. La Red debe ser redimensionada, pero no para sostener el tráfico actual sino para propiciar uno mucho mayor en el futuro próximo, un tráfico que sin duda puede ser el motor de un crecimiento econòmico mucho más sólido.

Hay pues una cierta urgencia en ampliar las infraestructuras de acceso y comunicación, y el camino más coherente para hacerlo es apostar por las redes móviles y olvidarse de los accesos fijos. Los motivos son que los anchos de bandas que permiten tecnologías como LTE (4G) o Wimax son muy superiores (100 megas teóricos simétricos), la inversión es más baja (no ha que cavar zanjas) y se evitan los problemas de la orografía y el mantenimiento en zonas remotas.
Ahora bien, tales tecnologías no salen nada baratas, sobre todo a los proveedores móviles, que son a los que les toca ahora mover ficha gastándose los duros en antenas de última generación (4G no se puede conseguir modificando las antenas ya colocadas), justo cuando acaban de consolodar el 3,5 G (aka HSDPA). Es cierto que no paran de ganar dinero, pero también lo es que no paran de gastar, y ahora quieren algo a cambio. No están dispuestos a seguir poniendo el parné para que sean otros los que vivan días de vino y rosas.

¿Cuál es la contrapartida? ¿Qué quiere esta gente? Podrían buscar subvenciones millonarias para el desarrollo del LTE, pero tal vez la opnión pública no las vería con demasiados buenos ojos. Se vende mal eso de que tienes que pagar por lago que antes has subvencionado. Hay otra contrapartida más sibilina y jugosa que precisamente está en juego con la abolición de la televisión analógica: el espectro que va de los 500 Megaherzios a los 900 Megaherzios y que ha quedado vacío. La intención del Gobierno es asignar buena parte de él a usos ciudadanos y sobre todo al desarrollo de la Internet móvil en zonas de difícil acceso. A los ISP, en cambio, les vendría muy bien para proyectar el desarrollo de sus redes con grandes niveles de rentabilidad. Es, para entendernos, una pradera inmensa y virgen.
Me remito a esta noticia de bandaancha para entender mejor lo que está sucendiendo:

“La cobertura 3G de Vodafone mejorará considerablemente en las zonas rurales a medida que se completen los planes de la operadora para llevar banda ancha móvil hasta un total de 3.100 municipios de menos de 1.000 habitantes. Parte del despliegue ya está en marcha, pero Vodafone necesita que el Gobierno autorice el uso del 3G en la actual banda GSM 900 MHz en la que basará su red.”

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